Mi Búsqueda del Santo Grial. A. Cerdán Caparrós.

Mi Búsqueda del Santo Grial. A. Cerdán Caparrós.

portada1 libro antonioHablar del grial es hacerlo de un misterio, que nos conduce a un viaje fascinante. El enigma te seduce y te llama desde lo más profundo de tu ser. Esta búsqueda pasa por descubrir un personaje, que participa de muchas aventuras. Es una parte de la historia sin descifrar, que te pide que la investigues intuitivamente. Este rompecabezas son varias leyendas llenas de símbolos, y conocimientos misteriosos, con diversas interpretaciones diferentes, donde el centro es la búsqueda de una montaña mágica, un castillo que solo puede ser visto en circunstancias muy especiales, y un lago donde un rey santo te invitara a una experiencia maravillosa, o un lugar donde las experiencias te van a llevar a descubrir lo que es realmente el grial. La solución está en tu interior, y el reto es que nadie todavía lo ha resuelto. En el Parsifal este misterio lo vio Flegetanis en las estrellas y esto le condujo a un lugar y a un pueblo, a una comunidad de seres diferentes que se hacían llamar templarios.

foto 1Iniciar este viaje es recorrer los lugares sagrados que otros recorrieron, y desvelar a los personajes sagrados de las leyendas que alimentan este misterio, y sostienen el mundo mágico del santo grial. Muchos objetos se han mostrado como supuestos griales, pero cual es realmente el verdadero. ¿Realmente el santo grial es solo un objeto, una copa o un cáliz?
Muchos son los cálices que se presentan como auténticos. El Cáliz de Antioquia de la Colección Cloisters del Metropolitan Museum of Art; la copa de Nanteos, encontrada en Glastonbury o la Sacra Catina de Génova. Cálices griálicos también nos encontramos en el Camino de Santiago, en Santa María del Cebreiro, donde se dio el milagro de la transustanciación, la transformación del Pan en Carne y del Vino en Sangre. Se ha hecho popular pensar que el auténtico Cáliz de la Última Cena es el que se encuentra en la Catedral de Valencia, que, anteriormente estuvo en San Juan de La Peña, en Jaca. Para muchos es la única copa que esta datada en la época cercana al inicio del Cristianismo.
Todos buscan el Cáliz de Jesús, pero lo más probable es que en la Última Cena todas las copas fueran semejantes. ¿Cómo saber cuál es el cáliz de Jesús? ¿Solo había una copa en la última cena? En verdad se ha identificado el santo grial con muchos objetos: Un copa, una bandeja, un caldero, un cofre, una esmeralda, un linaje sagrado, y una piedra caída del cielo, como se narra en el Parsifal de Wolfrang. Esta aportación de W. Eschenbach es la que ha dado pie a situar la historia de la búsqueda del Grial en el escenario de Montserrat en los siglos VII y VIII. Muchos son los lugares investigados en la búsqueda del Santo Grial, podemos mencionar algunos de los lugares más conocidos con sus castillos: el Monte Saint Michel, Montsegur, Nueschawanstein en Alemania, el Castel del Monte en Italia, el Palacio de Takt-I-Suleiman en Irán, Gisors en Francia, la capilla Rosslyn en Escocia, o la abadia de Glastonbury en Inglaterra, entre otros.

foto 4Se ha buscado el Grial en monasterios, palacios, castillos y en lugares montañosos, salvajes, llenos de profundas cuevas. Hay varios autores que mencionan que el grial actuaba desde el norte de España, en los Pirineos. El vidente y creador de la Antroposofía, Rudolf Steiner, hizo el comentarío a una de sus alumnas llamada Ilona Schubert de que el castillo donde Tinturel y Anfortas guardaban el Grial, estaba situado en el Norte de España.

Rudolph Steiner

Rudolph Steiner

En el poema de W. Von Eschenbach, el héroe Parsifal acude a la cueva fontaine la Salvache, donde vive un eremita que le inicia en los secretos del Grial. Para Otto Rahnk y Antoni Gadal este lugar serían las Cuevas de las Iglesias, Lombrives que se encuentran en las montañas de Tarascon, Francia. Cuenta la leyenda que al caer Montsegur, dos cátaros lograron huir por un subterráneo y salvar ese tesoro. Este tesoro era el Grial, traído de Tierra Santa, y que había permanecido en Montsegur hasta su rendición.

El investigador alemán F. Von Suhtshechk, asegura que la simbología del Parsifal deriva del Cantar de Gesta iraní Barzu-Name y que Montsalvat, nombre del lugar del castillo del Grial del Rey Pescador, era una evolución de sal-wadshe, el nombre parsi para designar a un lugar sagrado. El monte sagrado o Munsalwäsche aparece con toda su fuerza en el Parsifal, siendo que el paraíso o tierra del Grial se encuentra en los Pirineos, según señala Wolfram en una de sus obras.
El Grial también ha sido considerada como una dinastía sagrada que tiene sus orígenes en los descendientes de Jesús y María Magdalena, y que las leyendas de Marsella, mencionan a Jose de Arimatea, no solo portador de la el cáliz de la ultima cena, sino también acompañante y guardián de uno de los hijos descendientes de Jesús. Que inician una dinastía sagrada en Inglaterra y Francia y que nos conducirán hasta los merovingios y a Guillen o Guillermo de Guellone, su madre fue Alda Martel, hija de Carlos Martel y hermana de Carlomagno. Guillen de Guellone de linaje davidico, fue nombrado conde de Razés, y gobernador de las Marcas hispánica en los Pirineos. En Rennes-les-Château encontramos otro de los castillos del Grial, vinculado con el Santo Grial y Guillen de Gellone. Wolfran von Eschenbach, que escribió el Parsifal, también escribió sobre Guillen de Guellone.
Por otro lado, el propio Wolfram escribe en el Parsifal a partir de un personaje llamado Kyot, de quien unos piensan era trovador, otros cátaro, que visito Jerusalén y posiblemente está vinculado con los templarios. En el Parsifal podemos leer: “ Kyot, que es provenzal, encontró escrita en árabe esta historia de Parsifal. Todo lo que contó el francés lo narre yo en alemán”. “Kyot, el famoso maestro encontró en Toledo el texto original de esta historia olvidado en algún rincón y escrito en árabe. El maestro de Kyot fue Flegetanis. Tuvo que aprender los signos mágicos, esencia del Grial.” “Este procedía del Templo de Salomón y era de estirpe israelita, muy noble desde tiempos muy antiguos”. “El escribió la historia del Grial. Flegetanis nos supo exponer la ida y regreso de las estrellas y las dimensiones y sus orbitas hasta que vuelven a sus puntos de origen. La esencia de los humanos está condicionada por la órbita de las estrellas.

foto 2Flegetanis vio en las estrellas misterios ocultos y habló de ellos con timidez. Nos dijo que había una cosa que se llamaba Grial, este nombre lo leyó claramente en las estrellas. Lo dejo en la Tierra una corte de ángeles que volaron después más alto que las estrellas, si es que su inocencia les permitió volver al cielo”. “Kyot, el sabio maestro, empezó a buscar noticias en libros latinos sobre la existencia de un pueblo destinado a guardar el Grial y a vivir en la pureza. Leyó crónicas en diversos países, y encontró la referencia de “Anjou”. En el monte de la salvación se encuentra un pueblo que se llama la comunidad del grial conocido como los templarios.
En el Parsifal, Wolfran narra cómo Trevizent dice a Parsifal “nadie puede conseguir el Grial luchando, solo quien es designado por Dios puede alcanzarlo”. Esto nos conduce a pensar que el Grial fue colocado en un lugar de paz, de cuevas y montañas ocultas. Wolfram afirma que en Munsalwäsche, gracias al poder del Grial, “el Fénix arde y se reduce a cenizas para resurgir de éstas más espléndido que nunca”. Wolfran presenta al grial como Lapsit exilis, que puede ser lapis elixis. Muchos expertos creen que hace referencia a la piedra filosofal de los alquimistas. Lapsit es con toda probabilidad lapis (piedra), ambas palabras se han interpretado como piedra del cielo, piedra de los sabios, piedra del exilio.
En la zona del Pirineo catalán, las hogueras, antorchas y fuegos acompañan todas las manifestaciones festivas de San Juan en los Pirineos. En todos los valles alrededor del Parque Nacional de Aigúestortes encontramos en la época de San Juan las fallas: en Les, en Boi, pero resaltamos entre otras, las fallas de Sant Joan de Isil. Se trata de una costumbre milenaria conocida como “correr las fallas”, que consiste en hacer descender de las montañas el fuego como símbolo purificador. Durante la tarde del 23 de Junio, la plaza del pueblo donde está plantada la Falla Mayor va llenándose de gente que espera el descenso del Fuego. Los “Fallaires” o falleros, se encaminan hacia la montaña del Faro, subiendo hasta los mil metros de altura, donde esperan el encendido de la Falla Mayor para iniciar el descenso. En la cima, el mayordomo enciende el “Faro“, momento en el que repican las campanas de la localidad. Los participantes se colocan entonces en fila y proceden a bajar un tronco en llamas sobre sus hombros, como fallas o antorchas. Los “fallaires” bajan en silencio los troncos encendidos creando una serpiente de fuego y luz a lo largo de toda la montaña. A su llegada a Isil, los Fallaires se dirigen a la iglesia de Sant Joan y al cementerio, donde marcan una cruz en la puerta. Realizan el camino de regreso hasta la Falla Mayor en donde depositarán las fallas alimentando el fuego de esta gran hoguera que durará toda la noche. Recordemos que Pirineos viene de la raíz “pyr”, en griego significa fuego, hoguera.

Las fallas de Isil

Las fallas de Isil

En la mitología sobre la formación de los Pirineos, la princesa Pirene muere por el fuego de Gerión y Hércules la encuentra entre las llamas; los Pirineos son creados cuando Hércules crea el túmulo de Pirene. Pirene muere en el fuego purificador para renacer, como el Ave Fénix. Como los cátaros en la pira de Montsegur, que creen que en el fuego purificador. Pirene, el alma femenina que late en las entrañas de los Pirineos, reaparece en los encantamientos como bellas hadas, damas y moras encantadas, fruto de una tradición milenaria que tiene sus orígenes en una época megalítica. Como las lenguas de fuego de los gnósticos que representaban la llegada del Espíritu Santo y que representa a Sofía, la Sabiduría gnóstica. Estas tradiciones son símbolos antiguos de una cultura que se perdió y quedan como testimonio sus tradiciones que todavía se realizan por todo el Pirineo, es El Fénix que renace de sus cenizas por el fuego. En Isil cada año la serpiente de fuego renace en el día de San Juan.
Los accesos más fáciles a este Parque Nacional de Aigúestortes son por el Valle de Espot y por el Valle de Boi. Lo primero que me llama la atención al investigar el parque nacional, fue que muchos de los nombres de las montañas hacían referencia a la leyenda del Grial, estaban casi todos los símbolos que aparecen en el Parsifal. Allí encontré la laguna y presa de los caballeros, la laguna de los monjes, la cascada del espíritu santo, la sierra del Rey, la sierra de la espada, la sierra de la Rosa o Send-Rosa, la sierra de los altares, un valle del escrita, un Valle de Monestero, en clave referencia a monasterio, la laguna de un santo, San Mauricio, la laguna del Monestero, la sierra de Sobremonestero, y los Picos de los Encantados, parecía algo misterioso que estuvieran en los nombres de las montañas muchos de los símbolos de la leyenda del grial. Esto era una prueba de que hacía referencia a un lugar sagrado, además salvaje, un lugar de paz y silencio, y con muchas fuentes, lagos y cuevas. Buscábamos un monasterio que aparece y desaparece, que solo pueden verlo los buscadores, algo así parecía El valle de Monestero, como podría hacer referencia a un Monasterio si era solo un valle donde no había ninguna construcción. Para las culturas ligures y druídicas, un valle sagrado donde se concentraban las wouivres (La energía telúrica denominada Wouivre por los celtas o energía de la serpiente, o “Senderos del Dragón) era un monasterio, era un lugar sagrado, igual sucedía para los incas, sus templos eran lugares sagrados abiertos a la naturaleza lleno de huacas y cuevas, con lo cual estábamos en un lugar druídico de una cultura antigua. Los druidas se retiraban a lo profundo de los bosques y allí vivian en sus cabañas; los valles y bosques en las altas montañas eran sus lugares sagrados. Cerca de allí se encontraba la ermita de san Mauricio; con el paso del tiempo los restos de la tradición sagrada quedaron como lugares de eremitas. Una laguna, unas montañas sagradas que son todo Aigúestortes, además al lado un pico que se llama los picos encantados, y un santo de nombre para una laguna, y el Anfortas de este lago se llamaba San Mauricio.

Lago San Mauricio

Lago San Mauricio

Y San Mauricio fue un cristiano kopto, seguramente vinculado con la tradición gnóstica egipcia, que murió por defender su fe ante el emperador romano en los orígenes del cristianismo. En el otro valle que rodea al parque natural de Aigüestortes encontré los pruebas que me faltaban, una laguna de caballeros cercana a un pueblo que se llama Taull, y Taull podría ser una derivación de Tau, y la tau es un símbolo de los templarios, como la tau que está en el castillo de Ponferrada. Y Wolfran en el Parsifal hablaba que el grial está guardado por un pueblo, una comunidad que se llamaba los templarios. En el valle de Esterri, algunos de los condes que residieron en Valencia de Aneu, tenían como símbolo el águila bicéfala que también es un símbolo de las casas reales vinculadas con los templarios, los masones y el linaje davídico. El valle de Boi, otra de las entradas al parque, encontramos que sus pueblos fueron propiedad del conde de Erill la Vall, que fue vasallo de Guillen de Guellone, descendiente del linaje de Davídico. A través de Guillen tenemos la relación con Rennes-les-Chateaux, este fue conde de Razes, y su primo era Carlomagno, que creo la orden caballeresca de los paladines de palacio. Así encontramos estas tierras, vinculadas con una orden de caballeros y con el linaje de los reyes davídicos.
El valle de Boi era un lugar de presencia caballeresca y posiblemente centro de la comunidad del Grial. Pero si nos vamos al otro lado del parque de Aiguestortes, tenemos un valle del Escrita, en referencia a escribas, que da acceso a la laguna de San Mauricio y al Valle de Monesterio. La leyenda de la creación de los picos de los encantados es mágica, se dio a través de un rayo que salió de una nube y transformo a los dos cazadores en montañas, o sea estas dos Montañas son encantadas y surgidas de fenómenos paranormales. Según Wolfran el grial,” Lo dejo en la Tierra una corte de ángeles que volaron después más alto que las estrellas, si es que su inocencia les permitió volver al cielo”. O sea para encontrar el lugar tendríamos que encontrar la zona exacta donde bajan y suben los ángeles.

Serafines en Santa Maria de Aneu

Serafines en Santa Maria de Aneu

Me preguntaba si ¿sería este valle de monasterio, con sus guardianes encantados el lugar de descenso de los ángeles? La prueba la encontré en la Iglesia de Santa María de Aneu, cerca de Esterri de Aneu, otro de los valles cercanos al parque. En esta iglesia encontré unas pinturas románicas, donde aparecen dos serafines de gran tamaño y dos esferas entrelazadas en clara referencia al descenso de las lenguas de fuego como los carros de Ezequiel en el antiguo testamento. Los Ángeles serafines representan el ojo de dios que todo lo ve, por eso en sus alas están pintados multitud de ojos, o sea representaban a Dios. Estaba claro, esto es un mensaje de los antiguos moradores que señalan que en estas montañas se encuentra una escalera de Jacob, son unas montañas sagradas y un valle que es señalado por la tradición como Monestero, es decir Monasterio, y un lago con un Anfortas como Santo de leyenda San Mauricio, que señala este lugar como un lugar druídico y gnóstico copto. El rompecabezas comenzaba a encajar. Y Por último me encontré con el Grial, un Grial que irradiaba rayos en las pinturas de la iglesia de San Clemente de Taul, y estas fueron construidas por los condes de Erill la Vall. Estos eran vasallos de San Guillen de Guellone, que fue conde de Razés, lo que nos vinculaba este lugar con Rennes les Château, pero además en clara referencia a los caballeros templarios. La tau de Taull, la laguna de los caballeros, la laguna de los monjes, y una cascada la del Santo Espíritu, en referencia al descenso del Espíritu Santo, semejante a los Serafines que hemos visto en Santa María, señalado estas montañas como un lugar donde suben y bajan los Ángeles. Todo encajaba con lo que Vio Flegetanis y que Kyot trasmitió a Wolfrang. Pero lo que más me llamo la atención era que Lérida es la provincia donde más frescos de pinturas románicas hay, y donde aparece el grial representado en sus pinturas portándolo una mujer. A esta mujer se le relaciona con María la madre de Jesús, aunque en algunos casos mi intuición me decía que podría ser María Magdalena. En el Parsifal en el castillo de Anfortas el grial aparecía portándolo una mujer pura y de estirpe real, y esto nos volvía a señalar al linaje davídico de Jesús.

el grialEn la región pirenaica de Lérida es donde hay más pinturas románicas que aparece la Virgen sosteniendo un cáliz en su mano, lo que indicaría que el grial estuvo en varios enclaves en los Pirineos, pero especialmente es esta región montañosa. Alguno ejemplos de estos lugares de pinturas encontradas son: San Climent de Taul (Lérida), el Beato de Liebana (la representación más antigua de la ultima cena), el Beato de Gerona, los Absides de Santa Eulalia de Estaó y Brugel (Lerida), y la iglesia de Ginestarre, la iglesia de Sant Roma de les Bons (Andorra) y el frontal de la Iglesia del Martinet (Lérida), entre otros. Lérida es uno de los lugares de los Pirineos donde más referencias hay en pinturas donde aparece la copa del grial. Esto también le coloca como centro de la búsqueda del grial. ¿Realmente solo había una copa en la última cena, o había varias, como saber cuál fue el Grial de Jesús? Las leyendas de San Juan de la Peña nos hablan de que la copa para ser protegida de las invasiones Musulmanas fue ocultada en los valles de los Pirineos, y por otro lado donde se encuentra la copa de los cataros como hablan otras leyendas. Hay otra leyenda que afirma que Alfonso el Batallador llevo la copa del Grial al otro lado de los Pirineos para preservarla de las Guerras. Pero el Grial no solo es una copa, para que un objeto sagrado active sus poderes necesita de la presencia de los ángeles, que están en la montaña sagrada, según las tradición antigua y el Parsifal. Los objetos mágicos necesitan de un lugar donde se manifiesten sus poderes y este lugar lo hemos encontrado en El valle de Monestero, el lago San Mauricio y en la cascada del Espíritu Santo.

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Wolfram da nombre de templarios a aquellos que rodean al Rey Pescador en el castillo de Munsalwäsche. Se identifica la Orden del Grial con la Orden del Temple, tanto en el Parsifal como en la obra de Wolfram titulada “Tinturel”. Los Templarios históricos estaban sujetos a la castidad, humildad y a la obediencia a un Maestre, eran monjes y soldados; llevan en los escudos y sillas de montar el blasón de la paloma y en sus blancas capas la roja cruz del sacrificio. En Munsalwäsche, la Comunidad del Grial tiene el símbolo de una tórtola, la paloma. La tórtola es el escudo de Anfortas desde Tinturel, quien lo legó al Rey Frimutel, según Wolfran. La paloma como símbolo del espíritu santo nos vuelve a señalar estos lugares: la cascada del Santo Espíritu, el valle de Monestero como un lugar mágico, los serafines y las esferas de Santa María de Aneu, señalando a estas montañas. Pero además encontramos una sierra que se llama Sierra de Colomers, que en castellano significa “Palomares”. Los palomares son lugares hábitat de las palomas y la paloma o tórtola es el símbolo por excelencia de la Comunidad del Grial.

Un descanso en el camino

Un descanso en el camino

Recapitulando, todo señala a estas montañas como un lugar sagrado, las montañas de la salvación, un lugar salvaje, un lugar de paz y silencio, un lugar de una sabiduría antigua donde confluyen druidas y cristianos gnósticos, posiblemente refugio para muchos heréticos y cataros en el pasado. Un lugar donde estuvo presenta la comunidad del grial y los templarios, vinculado con Guillen de Guellone y la estirpe davídica, y a través de el con Rennes-les-Château. Pero lo más importante un lugar donde suben y bajan los ángeles en clara referencia al misterio del grial que lo dejaron los ángeles en la tierra, como vio Flegetanis en las Estrellas, o sea un lugar que es una escalera de Jacob. Un lugar donde se manifiestan fuerzas y poderes mágicos o sea el fénix que renace de sus cenizas, el poder del fuego. Un lugar donde se veneran ritos antiguos como la bajada de las fallas de Isil y la serpiente de fuego, semejante a las culturas solares americanas, como las Aymaras de Tiahuanaco que van a esperan el fuego nuevo en el solsticio de Verano.
En nuestra visión del Santo Grial hay varios misterios y descubrimientos entrelazados: una piedra de las estrellas colocada en un lugar de ángeles o sea lugar de fuerzas y poderes maravillosos, El monte de la salvación y un pueblo donde residió la comunidad del grial, varias copas o cálices, una fuente, un linaje real o sea una genética divina, y una sabiduría sagrada antigua que nos vincula con los druidas, los merovingios, los gnósticos, los templarios, y los cristianos.
Por todo lo expuesto podemos concluir que los Valles y las Montañas que rodean al parque Nacional de Aigüestortes es la sede de la Comunidad del Grial y la Montana de la Salvación señalada en el Parsifal. Creo que es uno de los lugares que hasta ahora ha estado oculto, donde más elementos confluyen para poder afirmar que además de ser un lugar sagrado es una escalera de Jacob. El parque nacional de Aigúestortes es la tierra sagrada de Santo Grial de Parsifal.

Antonio Cerdán Caparrós

Antonio Cerdán Caparrós

 

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